¿Qué ocurre antes de que Ormus Patagonia llegue a tus manos? Te invitamos a descubrir una elaboración singular, donde los minerales del mar patagónico atraviesan un recorrido de transformación inspirado en la alquimia, las prácticas ancestrales y la investigación científica.
En nuestra nota anterior, «¿Qué es Ormus Patagonia?», te contamos cómo las aguas del Atlántico Sur dieron origen a una creación que lleva la esencia de la Patagonia en cada botella. Pero su origen es apenas el comienzo de una historia que merece ser contada: la de una transformación que va mucho más allá de la extracción de minerales marinos.
Detrás de esta obra alquímica hay meses de trabajo, una logística extraordinaria y una manera particular de comprender la relación entre la materia, la naturaleza y las frecuencias. Un recorrido donde las tradiciones ancestrales conviven con el desarrollo tecnológico y la investigación científica.
De la mano de Joan Capart, creador de Ormus Patagonia, nos adentraremos en las distintas etapas de esta singular elaboración para descubrir qué sucede desde la recolección del agua marina hasta que el producto llega a tus manos.
PARTE I: DONDE TODO COMIENZA
1. El mar patagónico como punto de partida
Como anticipamos en nuestro artículo sobre el origen de Ormus Patagonia, todo comienza en un rincón remoto de la costa de Chubut, en las proximidades de Punta Tombo.
Allí, las corrientes provenientes de la Antártida llegan a una costa donde se extienden grandes bancos de arena silícea que, según explica Joan, contribuyen a la filtración natural del agua. Estas condiciones hacen de este territorio del Atlántico Sur un lugar privilegiado para recolectar lo que el equipo de Ormus Patagonia define como “el agua más pura del mundo”.
Pero llegar hasta allí no es sencillo. La expedición requiere vehículos de doble tracción, comunicación permanente mediante equipos de radio y un complejo sistema de bombeo para transportar el agua desde la costa hasta los tanques de preparación, ubicados a mayor altura y lejos de la orilla.

En un entorno donde las mareas, el clima y las distancias condicionan cada movimiento, el respeto por la naturaleza adquiere un significado especial. Por eso, antes de comenzar la extracción, el equipo realiza una ofrenda de gratitud a la tierra y al mar. Una ceremonia que refleja uno de los principios esenciales de Ormus Patagonia: reconocer y agradecer a la naturaleza por los recursos que brinda.
Para la marca, esa relación con el territorio es inseparable de la identidad del producto. Porque esta obra alquímica no comienza en un laboratorio. Comienza en el encuentro con la naturaleza.
PARTE II: EL UNIVERSO FRECUENCIAL: CUANDO LA MATERIA ENCUENTRA OTROS LENGUAJES
2. Del agua marina al proceso frecuencial
Una vez recolectada, el agua atraviesa sucesivas etapas de filtración y preparación. Pero, en paralelo a los procedimientos físicos y químicos, comienza otro recorrido: el que Joan denomina elaboración frecuencial.
Esta propuesta integra sonidos, luz, nanopartículas, geometría sagrada y prácticas inspiradas en antiguas tradiciones alquímicas.
El equipo parte de una concepción particular del agua: la concibe como un medio capaz de interactuar con diferentes estímulos y de participar en una transformación que, para sus creadores, trasciende lo estrictamente material.
Joan lo explica de esta manera: «Consideramos al agua como un medio capaz de recibir y transmitir información. Por eso, continuamente le incorporamos frecuencias mediante sonidos, geometría sagrada y energía escalar».
Esta filosofía frecuencial acompaña los diferentes momentos de la elaboración, desde la preparación inicial de los tanques hasta el tratamiento del concentrado mineral en la planta que la firma tiene en Trelew.
Sin embargo, es en la etapa de “estructuración molecular”, donde entran en juego una mayor cantidad de elementos que se integran en un método propio, desarrollado y perfeccionado a lo largo de años de investigación y experimentación.
3. El sonido como parte de la elaboración: cuencos tibetanos, mantras y mucha música
Imaginá un tanque lleno de agua marina en medio de la Patagonia profunda. A su alrededor, un grupo de personas comienza a hacer sonar cuencos tibetanos. Las vibraciones de los instrumentos se transmiten al agua, mientras la ceremonia se acompaña con sutras, mantras y otros sonidos sagrados.

Aunque la escena podría parecer salida de un relato místico, forma parte de las jornadas de trabajo de Ormus Patagonia.
Durante la etapa de estructuración molecular, los cuencos tibetanos se colocan en contacto directo con el agua y se hacen vibrar, generando movimientos en el líquido. El equipo de Ormus también recita sutras y mantras -prácticas vinculadas con diversas culturas iniciáticas- que complementan la intención y el sentido de cada ceremonia.
¿Qué lugar ocupa la cimática?
Uno de los campos que inspira este trabajo es la cimática, que estudia los patrones que pueden formarse cuando determinados materiales son sometidos a vibraciones sonoras. Este fenómeno permite visualizar cómo el sonido interactúa físicamente con la materia.
Pero el interés por los estímulos sonoros no termina en las jornadas de preparación. Durante los meses de tratamiento del concentrado mineral, el equipo continúa utilizando música y tonos binaurales como parte de sus prácticas habituales.
Así, el sonido deja de ser un elemento exclusivo de las ceremonias iniciales y se convierte en una presencia constante a lo largo de todo el proceso de elaboración.
4. Geometría sagrada: el lenguaje de las formas
Si observás las etiquetas de Ormus Patagonia, vas a encontrar un símbolo que se repite: la Flor de la Vida. Y su presencia no responde únicamente a una decisión estética.
La geometría sagrada ocupa un lugar central dentro de la esencia de la marca y acompaña tanto el diseño de sus productos como determinadas etapas del proceso de elaboración.
La Flor de la Vida es un patrón geométrico compuesto por círculos entrelazados, asociado a los ideales de armonía, unidad y conexión en distintas civilizaciones antiguas.
Joan también menciona otras figuras, como el Cubo de Metatrón, al explicar el significado que atribuye a estos diseños.
Desde su perspectiva, cada geometría representa un código particular, una forma de expresar simbólicamente las relaciones entre los elementos que participan de la creación.
De este modo, los símbolos presentes en los tanques, las etiquetas y otros componentes de la elaboración establecen una continuidad entre la filosofía alquímica y la identidad visual de Ormus Patagonia.
En ese sentido, la alquimia no se expresa solamente en los materiales: también está presente en las formas que acompañan su transformación.
5. Nanopartículas: un puente entre la materia y la tecnología
El universo frecuencial de Ormus Patagonia también incorpora un elemento que nos acerca al campo de la investigación científica: las nanopartículas metálicas. La empresa trabaja con preparaciones que contienen metales como oro, zinc, cobre y plata, a los que integra dentro de su concepción de elaboración frecuencial.
Ahora bien, ¿qué son exactamente las nanopartículas? Son estructuras de dimensiones extremadamente pequeñas que pueden presentar propiedades físicas y químicas diferentes de las observadas en esos mismos materiales a mayor escala.

Su estudio forma parte de la nanotecnología, un campo con aplicaciones en la ciencia de materiales, la electrónica, la cosmética y distintas áreas de investigación biomédica.
En el caso de Ormus Patagonia, el trabajo con estos elementos representa un punto de encuentro entre el desarrollo tecnológico y la filosofía alquímica de la marca.
6. Energía escalar y radiestesia: otras dimensiones de la búsqueda alquímica
Junto con el sonido, las geometrías y las nanopartículas, la firma también incorpora prácticas vinculadas con la energía escalar y la radiestesia.
En su enfoque, la radiestesia forma parte de la relación con el territorio y de la interpretación simbólica de determinados espacios de trabajo.
Por otro lado, el equipo emplea dispositivos que denomina de energía escalar durante algunas etapas del proceso.
Ambas prácticas son dimensiones de una misma búsqueda: trabajar con la materia sin perder de vista su relación simbólica con el entorno.
PARTE III: LA TRANSFORMACIÓN ALQUÍMICA
7. La luna llena: el momento de la concentración mineral
En Ormus Patagonia, el calendario de elaboración tiene una protagonista particular: la luna.
El equipo planifica la recolección y la preparación inicial del agua con anticipación, reservando la jornada de luna llena para una etapa fundamental: la concentración mineral.
Esta elección forma parte de una tradición que vincula los ciclos naturales con los momentos de cosecha y transformación de las materias primas. Para Joan, esa jornada representa uno de los instantes más significativos de toda la elaboración:
«El día de la luna llena hacemos la concentración mineral, que es espectacular, porque es como una obra de arte alquímica. Para que este producto exista, tienen que suceder muchas cosas a la misma vez y no tienen que suceder otras».
Durante estas jornadas, el trabajo técnico se combina con ceremonias de agradecimiento, uso de instrumentos musicales y otras prácticas que forman parte de la filosofía de la marca.

El equipo también contempla acontecimientos astronómicos y referencias astrológicas al planificar las elaboraciones. En ese sentido, cada cosecha queda asociada a un momento irrepetible.
Y esa fecha conserva su importancia incluso después del envasado: según explica Joan, la identificación del lote permite distinguir entre el día de concentración mineral y la fecha en que el producto fue finalmente envasado.
8. Cuatro meses de elaboración: el tiempo como parte de la alquimia
La luna llena es el punto de partida de una transformación que todavía demandará meses de trabajo.
Después de la recolección, el filtrado inicial y la preparación del agua, el equipo realiza un procedimiento físico-químico destinado a concentrar los minerales marinos y separar parte del sodio.
El concentrado obtenido se traslada a la planta de elaboración ubicada en Trelew. Allí continúa un trabajo que se extiende durante aproximadamente cuatro meses.
En ese período se realizan lavados sucesivos para reducir la sal remanente, junto con nuevas etapas de filtración y acondicionamiento. Pero no se trata únicamente de una secuencia de operaciones técnicas. En paralelo, el equipo mantiene las prácticas sonoras y frecuenciales que forman parte de su método.
Una vez completados los lavados, el concentrado atraviesa una etapa de reposo que permite alcanzar la consistencia buscada. Después llega el acondicionamiento final y, finalmente, el envasado.
Las siete grandes etapas de elaboración
- Recolección del agua marina: extracción en la costa patagónica, planificada según las condiciones del lugar y el ciclo lunar.
- Filtración y preparación inicial: tratamiento del agua y traslado a los tanques.
- Estructuración molecular: aplicación de las prácticas frecuenciales que acompañan la preparación.
- Concentración mineral: procedimiento físico-químico realizado en la jornada prevista de luna llena.
- Lavados y tratamiento: trabajo posterior en la planta de Trelew durante aproximadamente cuatro meses.
- Reposo y acondicionamiento: preparación del concentrado para alcanzar las características buscadas.
- Envasado e identificación: presentación final del producto y registro del lote correspondiente.
Cada etapa requiere planificación, coordinación y una atención particular a los materiales. Es justamente esa combinación de procedimientos la que lleva a Joan a definir el resultado como una obra alquímica. Una creación en la que conviven operaciones técnicas, prácticas ancestrales y una búsqueda personal construida a lo largo de los años.
PARTE IV: INVESTIGACIÓN, TECNOLOGÍA Y RESPALDO
9. De la búsqueda alquímica a la investigación científica
Hasta aquí recorrimos una elaboración en la que conviven el territorio, las ceremonias, los símbolos y los procedimientos técnicos.
Pero hay otro capítulo importante en la trayectoria de Joan Capart: su participación en diversas investigaciones como aquélla que fue publicada en una prestigiosa revista científica internacional.
Junto a Jorge Domínguez y Milena Batalla, Joan es autor del estudio Micro and metal nanoparticles obtained by scalable salt electrolysis with frequential characteristics, publicado en Materials Today Communications, revista de Elsevier.
El título del paper puede traducirse como Micro y nanopartículas metálicas obtenidas mediante electrólisis salina escalable con características frecuenciales.
¿Qué investigaron?
El trabajo presenta un procedimiento de electrólisis para obtener partículas metálicas de oro, zinc y cobre. A partir de ese método, los investigadores estudiaron las características de los materiales obtenidos mediante distintas técnicas de laboratorio.
Entre ellas se encuentran:
- Microscopía electrónica de barrido: permite observar la forma y las dimensiones de partículas extremadamente pequeñas.
- Espectroscopía Raman: utiliza luz láser para analizar características espectrales de las muestras.
- Espectrometría de absorción atómica: permite medir concentraciones de determinados elementos metálicos.
- Mediciones de susceptibilidad magnética: se emplearon para estudiar la respuesta de algunas muestras con partículas de oro.

Los resultados documentan la obtención de nanopartículas de oro y zinc, así como micropartículas de cobre. El estudio también informa diferencias en los espectros Raman de las suspensiones con partículas metálicas respecto de muestras de referencia y resultados específicos en las mediciones magnéticas.
“Realizamos diversas mediciones utilizando nuestras materias primas y en todos los casos demostramos que las nanopartículas colaboraron con ordenar la estructura vibracional del agua”, concluye Joan.
¿Qué representa esta publicación para Ormus Patagonia?
Su importancia radica en que una línea de investigación impulsada por la propia empresa quedó documentada en una publicación científica internacional, con procedimientos experimentales, mediciones y resultados disponibles para su consulta.
Porque detrás de la filosofía alquímica también existe una búsqueda por desarrollar materiales, explorar procedimientos y llevar determinados resultados al ámbito de la investigación científica.
Una búsqueda nacida de años de experimentación que hoy también puede leerse en las páginas de una revista de renombre mundial.
Consultá el estudio completo publicado en ScienceDirect.
10. Registros, controles y diferenciales de los productos
Junto con su método de elaboración, Ormus Patagonia destaca la importancia de los controles y avales correspondientes a sus distintas líneas de productos.
Según explica Joan, la empresa cuenta con registros nacionales e internacionales, análisis de laboratorio y documentación vinculada con diferentes categorías de elaboración.
Entre ellos menciona RNE y RNPA, utilizados en Argentina para identificar establecimientos y productos alimenticios registrados, respectivamente.
La marca también desarrolla formulaciones con características específicas según cada línea:
- Productos veganos, elaborados sin ingredientes de origen animal.
- Productos libres de gluten, identificados como Sin TACC.
- Formulaciones sin organismos genéticamente modificados.
- Productos cosméticos hipoalergénicos y dermatológicamente testeados, de acuerdo con la documentación específica de cada producto.
PARTE V: FILOSOFÍA DE LA MARCA
11. Ciencia, tradición y alquimia: una identidad propia
Hay una idea que atraviesa todo el relato de Joan Capart: Ormus Patagonia no se define únicamente por aquello que contiene, sino también por la manera en que es creado.
En su elaboración conviven procedimientos físico-químicos, tecnologías de investigación, prácticas ancestrales y una filosofía que encuentra en la naturaleza una fuente permanente de inspiración.
Joan lo expresa desde su propia perspectiva: «Trabajamos con lógicas ancestrales que trascienden a nuestros productos».
Esa búsqueda es la que da sentido al término alquimia dentro del universo de Ormus Patagonia.
No se trata solamente de transformar una materia prima, sino de expresar una manera particular de relacionarse con la naturaleza, de comprender los procesos de creación y de acercarse al bienestar desde una mirada integral.
12. Una creación que trasciende su origen
Detrás de cada botella de Ormus Patagonia hay mucho más que cuatro meses de elaboración.
Hay un recorrido que comienza en las costas del Atlántico Sur, continúa entre tanques, instrumentos sagrados y procedimientos de laboratorio, y concluye después de sucesivas etapas de tratamiento, reposo y acondicionamiento.
Hay personas que se trasladan hasta un lugar remoto para recolectar agua de mar. Hay años de desarrollo, investigaciones y una filosofía que acompaña cada cosecha.

Y, sobre todo, hay una fuerte convicción que Joan y su equipo transmiten al hablar de su trabajo: que una creación también puede expresar una identidad, una forma de comprender el mundo y una relación profunda con la naturaleza.
Porque el verdadero origen de Ormus Patagonia no se encuentra únicamente en el agua que recolecta, sino también en el sentido que sus creadores le dan a cada etapa de su transformación.
Ormus Patagonia. Una obra alquímica nacida en el sur del mundo.
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